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lunes, 7 de enero de 2013

Fin de fiesta


Lunes.

Toca volver a la normalidad.

He tenido una pequeñísima discusión con mi madre. Pero estoy orgullosa porque le he dicho algunas cosas que llevaba tiempo guardándome. Me cuesta tanto expresar lo que siento. Me cuesta incluso saber lo que siento.

Esta última semana ha sido muy rara. He sentido que volvía al pozo. Después de casi dos meses sin vomitar, estar de nuevo frente al wáter es una gran derrota. Vuelven a invadirme los pensamientos de que nunca voy a cambiar, de que moriré sola y rodeada de vómito.


No lo sé. Intento no hacer caso a esa voz pero es muy complicado. Debí darme cuenta. Debí atender a las señales. Pero no lo hice y ya no hay tiempo para lamentarse. No sé por qué me cuesta tanto ir por el camino que debo. Hacer las cosas lógicas. La gente es feliz porque no se pasa la vida torturándose. Si no dejo de odiarme nada cambiará.

Es raro pero tengo el deseo de que me encierren. Es la única forma en que podría parar esta espiral. Necesito calmarme.

El viernes pasado por la noche tuve una especie de "ataque de ansiedad". Digo especie porque me pude controlar. Supongo que ya no tengo 16 años como para ir por ahí haciendo escenitas. Pero me entró una cosa por dentro, unas ganas de explotar, de romper cosas, de huir. Normalmente cuando tengo esa sensación necesito salir de donde esté. Ir a la calle, pasear, llorar y hacer algo con mi rabia. Pero no podía. No habría sido justo hacerle eso a mi chico. No sé cómo no se cansa de mi. Y allí estaba yo, sentada, paralizada, callada y con lágrimas empujándose en mis ojos. A veces me pregunto cómo puedo ser tan idiota.

Creo que esas sensaciones fueron las que me llevaron a vomitar al día siguiente. Las que hicieron que volviera a dejar plantada a una amiga para regordearme en mi propia mierda.

Pero eso no me vale. Llevo ¿un mes? comiendo sin parar, engordando. ¿Por qué? Estoy tan cansada de esto. Tanto... Me da tanta rabia necesitar autodestruirme. Es vital para mi. Es como que sin eso nada tiene sentido, porque es lo único que me da seguridad. 

Soy tan miserable. 


domingo, 16 de diciembre de 2012

Comer y huir


Llevo toda mi vida comiendo. Comiendo y luego lamentando.

Es un plan genial. Huir de todo refugiándose en la comida. ¿Qué más da lo que ocurra? Yo estoy siempre con mis fantasmas.



Hoy ha sido un día horrible. Supongo que va a empezar la parte en la que me lamento de lo gorda y desgraciada que soy. Pero no. El miércoles tuve una charla con mi psicóloga que me dejó muy muy tocada. 
Y me jode. Me jode ser tan cobarde que no soy capaz de entender mis miedos porque huyo tanto de ellos que consigo perderlos de vista. 



¿y cómo calmo el dolor? Siiiiii, claro, comiendo. Y luego me torturo mirando fotos como esta y recordándome que no hace falta que me esfuerce en ser mejor porque nunca lo voy a conseguir.



He subido 7kgs. Estoy más cerca de reconciliarme conmigo misma. Pero ahora solo veo lo de siempre, desolación.
.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Hundiendome...

Puffffff

Hace mucho que no escribía aquí.

Pero la verdad es que no sé hacia donde ir.


Esta va a ser una entrada sobre lamentos y autocompasión. Estoy arruinando mi vida pero solo siento que no soy capaz de detenerme. Tengo tanto miedo. Y claro, lo único que hago es comer, vomitar, y engordar. Como si por volver a mi peso máximo fuese a desaparecer, qué puta ironía.

Necesito algo de estabilidad, pero no tengo de donde sacarla porque yo soy un desastre. No sé vivir de otra forma. Lo he intentado. Llevo un año en un tratamiento muy bueno y muy intensivo. He visto pasar y recuperarse a muchísima gente, pero yo sigo ahí, jodiéndome y avanzando hacia el vacío.



No soy capaz de reconciliarme conmigo misma, con mi pasado, y mucho menos con mi presente y mi futuro. Me odio. Me da asco todo lo que tengo, que siempre es insuficiente. No soy capaz de bajar a la tierra y asumir de una vez como es mi vida y como soy yo.Y en un afán de perpetua huida, como y como y vomito para olvidar que he comido y así empieza un nuevo ciclo.

¿alguien tiene un salvavidas?


me ahogo.

jueves, 26 de abril de 2012

Parentesis


Solo una pausa.
Una pequeña pausa. Para dejar de oir mis lágrimas y poder respirar.

Decidir si quiero seguir viviendo de esta manera o no.

Sentarme y pensar en mis prioridades.

Estoy tan anestesiada. Duele tanto darse cuenta de que en realidad no estoy viva y nunca lo he estado.
Pero lo peor es que ni siquiera sé si lo quiero estar. He descubierto que tengo miedo. Y eso da mucho miedo.





Solo dame un minuto